Cómo cerrar el año con los datos del negocio en orden
El cierre del año se asocia a la contabilidad, y eso lo lleva la gestoría. Pero hay otro cierre, el del día a día del negocio, que nadie hace por ti y que en enero se nota mucho.
Lo hecho y sin facturar
Es el dinero más fácil de perder: trabajos terminados que nunca se facturaron porque nadie pasó del «terminado» al «facturado». Si cada trabajo tiene su estado, basta una lista filtrada por «terminado» para encontrarlos antes de que acabe el año.
Lo facturado y sin cobrar
Diciembre es buen mes para reclamar: el cliente también quiere cerrar su año. Repasar las facturas con importe pendiente, de la más antigua a la más reciente, y decidir cuáles se reclaman y cuáles se dan por perdidas.
Clientes y productos en orden
- Clientes duplicados: el mismo con dos fichas reparte su historia en dos sitios.
- Productos o servicios que ya no vendes, con precios viejos que alguien acabará usando.
- Trabajos abiertos desde hace meses que en realidad están cerrados o perdidos.
Una copia de todo
Una vez al año, una copia de lo importante fuera del programa. En Prontara cualquier lista —clientes, trabajos, facturas— se descarga en Excel o CSV desde su propia pantalla. Tus datos son tuyos, y tener una copia en tu ordenador es la forma más sencilla de comprobarlo.
Y lo último: anotar en una línea qué cambiarías del año que termina. Casi siempre es un estado que falta, una lista que nadie mira o algo que se sigue apuntando en un papel.