Carnicería y pescadería: cómo llevar los encargos de Navidad
Diciembre es el mes que más vende una carnicería o una pescadería, y el que más se complica. La libreta del mostrador se llena, dos personas apuntan a la vez, y el cliente que viene a recoger pregunta si lo suyo está listo.
Cada encargo, con su estado
Presupuestado, confirmado, en preparación, listo para recoger, entregado y cobrado, y cerrado. Si el encargo está en el programa y no en la libreta, quien atiende ve si está listo sin bajar al obrador, y el que lo prepara lo marca cuando termina.
Lo que espera a la lonja o al proveedor
Hay encargos confirmados que no dependen de ti: la mariscada que espera a que entre el marisco, el cordero que llega el jueves. Un encargo así no está ni hecho ni por hacer, y es justo el que se olvida. Con su propio estado —en espera, o en espera de género en una pescadería— es la lista que se mira cada mañana de diciembre.
Cestas, caterings y mariscadas no son lo mismo
- En carnicería: encargo de mostrador, catering y cesta o lote de regalo.
- En pescadería: encargo de mostrador, mariscada o bandeja, cocido y catering.
- Saber cuántos encargos grandes hay para cada día antes de aceptar uno más es lo que evita el 24 imposible.
Lo que deja cada encargo
Una mariscada con el precio del marisco de esa semana, o un catering con el género de verdad, puede no dejar lo que parece. Apuntar lo cobrado y lo que costó en el mismo encargo da el margen de cada uno, y los albaranes de tus proveedores mueven el stock al llegar.
Los programas de Prontara para carnicerías y pescaderías traen así los tipos de encargo con sus estados, el margen de cada encargo, el género con su stock y los albaranes. No sustituyen a la báscula ni a la caja, y hoy no llevan la trazabilidad de los lotes: te lo decimos antes de que lo contrates.