Clínica veterinaria: cómo no perder las vacunas y revacunaciones
Una vacuna no se pone una vez: se pone y se vuelve a poner. Entre una y otra pasan meses, y en esos meses el propietario se olvida, la clínica también, y el animal acaba vacunado en otro sitio o sin vacunar.
La vacuna de hoy trae la cita de la próxima
La forma más sencilla de no perder una revacunación es no dejarla para después: el mismo día que se pone la vacuna, se da la cita de la siguiente. El propietario se va con la fecha, y la clínica la tiene en la agenda con el veterinario que la atenderá.
Y el día antes, un correo con la hora. En Prontara ese recordatorio de la cita se enciende en Ajustes y sale con el nombre de tu clínica. Lo decimos claro: es el aviso de la víspera, no un aviso meses antes; por eso la cita se da en el momento de vacunar.
Cada vacunación, con su estado
Consulta, vacunación, cirugía y tratamiento no se llevan igual, así que cada acto tiene su tipo. Y un estado: presupuestado, aceptado por el propietario, en tratamiento, interrumpido, alta clínica, facturado y cerrado. Una pauta de vacunación de cachorro que se queda a medias es un tratamiento interrumpido, y aparece en la lista de los que hay que llamar.
Quien decide y paga es el propietario
- El animal va en la ficha de su propietario, con su historial como documentos.
- El presupuesto de una cirugía o un tratamiento largo lo acepta el propietario antes de empezar.
- La medicación y el material van en la misma factura que la consulta, con su precio.
- Y lo que queda por cobrar se ve propietario a propietario, sin reconstruirlo al final del mes.
Una cosa que conviene saber antes de elegir programa: en Prontara la especie, la raza y el microchip no son hoy campos propios, van en la ficha del propietario y en los documentos del animal. Preferimos que lo leas aquí a que lo descubras después.
El programa de Prontara para clínicas veterinarias trae los cuatro tipos de acto y los siete estados ya puestos el primer día, la agenda con el veterinario de cada cita, los presupuestos al propietario y sus facturas con lo pendiente.