Correduría de seguros
Tu cartera es la empresa. Lo demás son papeles.
Una correduría no cobra cuando vende: cobra un poco cada vez que la compañía cobra un recibo, y mientras el cliente siga siendo cliente. Por eso lo que hay que tener ordenado no son las ventas del mes: son las pólizas, con quién están, cuándo vencen y cuánto comisionan.
Qué incluye
Cómo se lleva hoy una correduría, y dónde se rompe
Una correduría pequeña trabaja con diez o quince compañías, y en cada una entra por su portal, con su clave de mediador. Las pólizas viven repartidas entre esos portales, una hoja de cálculo propia y la memoria de quien las vendió.
Se rompe donde está el dinero, que no es la póliza: es el recibo. Un recibo devuelto no es un cobro pendiente, es una cobertura que se apaga, y si nadie lo ve a tiempo el cliente se entera el día del siniestro. Y la comisión de ese recibo, que era tu ingreso, tampoco llega.
La otra rotura es el calendario. Para no renovar una póliza hay que avisar antes del vencimiento, no el día del vencimiento. Cuando se pasa esa fecha, la cartera se renueva sola aunque el cliente quisiera cambiar, y el que pierde la confianza es el corredor.
Qué cambia con Prontara
El primer mes
- Eliges el plan y pagas el alta. Tu programa se prepara con los diez ramos, los ocho estados de póliza y los segmentos de cartera ya puestos.
- Das de alta las compañías con las que trabajas, con tu clave de mediador y su teléfono de siniestros. Son pocas y son la base de todo lo demás.
- Metes las pólizas en vigor, empezando por las que vencen antes. Para cada una, su último día para no renovar: es la fecha que te ahorra el disgusto.
- A partir de ahí, cada recibo que emite la compañía se apunta en su póliza. Los devueltos son la lista que se mira cada mañana.
- Al final del mes sabes qué comisiones te han liquidado y cuáles no, compañía por compañía.
Facturas y Hacienda
Cada factura queda registrada y encadenada con la anterior, lleva el QR tributario y se envía a la Agencia Tributaria en segundos. No hay que comprar un módulo aparte ni cambiar de programa en 2027.
Desde tu ERP te explicamos el trámite en la sede de Hacienda, paso a paso. Mientras tanto facturas con normalidad: lo emitido se guarda y sale en cuanto está.
Los modelos 303, 390, 130, 111, 115, 347 y 180 salen de tus facturas y tus compras, con el número de cada casilla y de dónde viene cada cifra. Los presentas tú o tu gestoría, sin volver a teclear nada.
Módulos incluidos
Las pantallas de tu día a día, con el nombre que tienen en tu oficio. Aparte, tienes tus ajustes y tus tablas de configuración. Tus datos salen de tu propio ERP.
Aquí las cosas se llaman como tú las llamas
No es el mismo programa con otras etiquetas: el ERP de correduría de seguros trae el vocabulario de tu oficio, y es lo que vas a leer en cada pantalla.
Preguntas frecuentes
¿Sustituye a los portales de las compañías?
No, y no lo pretende: la póliza la sigue emitiendo la compañía en su portal. Lo que tienes aquí es tu cartera entera en un sitio, con los números de cada compañía, para no tener que entrar en quince portales para saber qué tienes.
¿Sirve para un corredor que trabaja solo?
Sí. Los planes se diferencian por cuánta gente trabaja a la vez, y el más pequeño está pensado para una correduría que empieza. Los precios están en la página de precios.
¿Cómo se llaman las cosas dentro?
Como en una correduría: pólizas, recibos, siniestros, gestiones, dirección del riesgo. No verás «pedidos» ni «trabajos».
¿Hace falta instalar algo?
No. Se usa desde el navegador, y los datos de cada correduría están separados de los de las demás.
¿Qué hago con las pólizas que ya tengo?
Las das de alta con el estado en que están hoy, empezando por las que vencen antes. Para empezar a trabajar basta con las que están en vigor.
Los precios y lo que incluye cada plan, en la página de precios.
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Pagas el alta una vez, 590 € + IVA en el plan más sencillo, y una cuota al mes por persona trabajando a la vez. Sin permanencia. Si en 30 días no te convence, te devolvemos todo lo que hayas pagado.
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